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Rol de las jefaturas: Uno de los temas más sensibles en el contexto de teletrabajo

21 de Enero 2021 Noticias

En el marco de su estudio Experiencias Digitales 2020, el Centro de Experiencias y Servicios (CES) de la Escuela de Negocios UAI presentó los resultados de la sección de dicha investigación dedicada a analizar el teletrabajo en Chile.

El estudio tuvo por objetivo comprender la experiencia digital de teletrabajo que las personas han vivido durante la pandemia, identificar las ventajas y desventajas del formato remoto, y descubrir las expectativas futuras que existen en torno a esta modalidad por parte de trabajadores y trabajadoras.

La metodología de la investigación Experiencias Digitales contempló un total de 2.144 encuestas en línea a personas de todas las ciudades capitales del país, además de una serie de entrevistas individuales, focus group y desk research.

Uno de los primeros datos constatados por el sondeo es que la pandemia fue un acelerador de nuestra vida digital en diversos ámbitos, incluyendo el laboral. Así, si antes de la emergencia sanitaria un 40% de los encuestados declaraba haber realizado teletrabajo, dicha cifra aumentó a un 47% en el nuevo escenario.

Entre quienes afirman haber realizado trabajo remoto, un 75% de los entrevistados evalúa esta experiencia como “buena o muy buena”, un 21% la califica como “ni buena ni mala”, y tan solo un 4% la cataloga como “mala o muy mala”. Así, la experiencia de teletrabajo obtiene una evaluación bastante positiva por parte de la población en Chile.

No obstante lo anterior, existen ciertos matices según grupo, en los que ahondó el Director de Investigación del CES-UAI, Patricio Polizzi. “Hay una leve diferencia a nivel de sexo; las mujeres trabajadoras tienden a evaluar levemente más negativa la experiencia de teletrabajo que los hombres. Desde el punto de vista de la edad, claramente las generaciones de 60 años o más son quienes tienen una evaluación menos apreciativa del teletrabajo… En términos del nivel socioeconómico, son las personas del nivel C3 quienes tienen una diferencia significativa con respecto a los otros niveles socioeconómicos, y son las zonas del norte y del centro del país las que particularmente tienen una visión un poco más crítica sobre lo que ha sido esta experiencia”, señaló.

Ventajas y desventajas del teletrabajo

El estudio también abordó los beneficios y problemas que los trabajadores y trabajadoras identifican en torno a la modalidad remota. Entre los aspectos positivos más mencionados -mediante una opción de respuesta múltiple- destacan el ahorro en tiempos de traslado (70%), la posibilidad de una mayor conciliación con la vida personal y familiar (50%), el ahorro de gastos (48%) y mayor comodidad (47%).

Como puntos negativos, en tanto, los encuestados mencionan las fallas en la conexión a Internet (52%), no poder establecer límites a los horarios de trabajo y las distracciones en el hogar (42% en ambos casos).

¿Cuál ha sido la contribución del teletrabajo? “Los beneficios aparentemente se centran en la reducción de externalidades negativas del trabajo presencial, más que en la realización de la tarea en términos de productividad, eficiencia y coordinación. En este último sentido, es la coordinación con los otros el principal desafío que impone el teletrabajo”, explicó Polizzi.

En relación con los requerimientos que los participantes del estudio identifican como relevantes para tener una buena experiencia de teletrabajo, destacan la entrega de equipamiento tecnológico necesario (57%), normas de horario u otras prácticas (49%), y acceso a sistemas y aplicaciones informáticas (40%).

Doble rol de las jefaturas

La investigación del Centro de Experiencias y Servicios dedicó una sección especial a identificar los requerimientos que existen desde los trabajadores y trabajadoras hacia sus jefaturas para poder teletrabajar de una mejor manera. Aquí resaltan aspectos como la necesidad de definir prioridades (43%), empatía con la situación del colaborador o colaboradora (41%), flexibilidad (40%) y confianza (36%).

Gerson Volenski, académico de la Escuela de Negocios UAI y director del Magíster en Dirección de Personas y Organizaciones, comentó este punto como panelista invitado a la presentación: “Este es un tema de la máxima sensibilidad: el rol y la presencia del jefe en las percepciones de los trabajadores… La pregunta es, ¿hubieran variado mucho estas respuestas en un escenario de trabajo presencial, en un escenario de normalidad con poco teletrabajo en Chile?… Yo tengo las dudas si la respuesta hubiera sido tan distinta. Entonces, mi reflexión acá, es la siguiente: si ya teníamos un problema con los jefes respecto al rol que ellos desarrollan desde la supervisión, y sus competencias y habilidades para desarrollar eso desde buen tiempo antes, cómo se nos acrecienta en un escenario de teletrabajo todavía más”.

“Aquí el jefe cumple un rol muy importante”, agregó haciendo referencia a reportes obtenidos a inicios de la pandemia. “Los primeros reportes que recibíamos era de jefes controladores, poco empáticos, que no definían prioridades, muy inflexibles, muy rígidos en un escenario en el que se requería más contención y más apoyo”.

Como ejemplos de malas prácticas observadas en ese momento, Volenski mencionó la poca capacidad para dar un buen feedback y cierta incapacidad para realizar y manejar reuniones de trabajo efectivas.

Por su parte, Patricio Polizzi complementó estas apreciaciones, señalando que “las personas están buscando un líder que mezcle lo que podríamos llamar el paradigma de gestión de resultados, que tiene que ver con definir bien las prioridades y dejar claro lo que hay que obtener, con el paradigma del liderazgo cercano, humano, que tiene que ver con la empatía, la flexibilidad y obviamente la confianza tácita en los colaboradores”.

Proyecciones y desafíos

El estudio recogió asimismo las proyecciones del teletrabajo en Chile. Consultados por su preferencia de modalidad de trabajo, un 52% de los encuestados declaró que prefiere una mezcla entre el formato remoto y presencial; un 27%, mayoritariamente remoto, y un 21%, mayoritariamente presencial.

A modo de conclusión, el trabajo del CES-UAI identificó 10 desafíos clave que se vislumbran en torno a esta nueva normalidad laboral:

  • El teletrabajo como derecho esperado y adquirido.
  • De un teletrabajo bienestar a un teletrabajo productivo.
  • De un entorno de recursos a un entorno integral para el teletrabajo.
  • Importancia de conocer a los/as trabajadores/as más allá del trabajo.
  • Desarrollo de una mentalidad de gestión de resultados.
  • Relevancia de la autogestión mental y no solo funcional.
  • El líder como una gran bisagra y amalgama organizacional.
  • El desafío del vínculo con los otros (socialización, coordinación y pertenencia).
  • Oportunidad de capitalizar la actitud reinventiva de los/as trabajadores/as.
  • La nueva lógica en la gestión del talento.
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