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Exalumnos UAI se comprometen con Enseña Chile

Enseña Chile es una organización sin fines de lucro que recluta y provee de profesionales, que no necesariamente sean profesores, pero que desempeñen la labor de éstos durante dos años en algún establecimiento educacional vulnerable del país. Es parte de Teach for All, una red global de organizaciones de educación este mismo tipo formada el 2007, por los líderes de Teach for America (en Estados Unidos) y Teach First (en Reino Unido). Muchos alumnos al terminar su carrera, por temas de vocación u otro, toman la opción de entrar al programa Enseña Chile, hoy en día hay 12 exalumnos como parte del programa.

El liderazgo del profesor: Camila Bustamante

En 2010 Camila Bustamante, licenciada en Historia UAI y egresada del Programa de Liderazgo Colectivo de Enseña Chile, decidió tomar un camino diferente en su carrera e ingresar a la sala de clases de un colegio con alto índice de vulnerabilidad. Como parte del programa trabajó por dos años en el Liceo Técnico Clotario Blest Riffo de Pedro Aguirre Cerda con el fin de impactar desde el terreno en la educación.

“El principal aprendizaje fue el poder conocer la realidad social de millones de familias de mi país. No solamente conocer el problema educativo y ponerle la cara de estudiantes a la brecha de aprendizaje, sino que el conocer esas otras problemáticas, adyacentes a la educación, que hace que muchas políticas públicas no funcionen”, relata.

Estaba en la universidad cuando descubrió su vocación social, es por esto que valora los espacios que ahí tenía para desarrollar esta área. Por ejemplo, tuvo la oportunidad de hacer clases en un preuniversitario social de un colegio cercano a la casa de estudios.

Actualmente Camila sigue vinculada a la educación como directora del área Alumni de Enseña Chile. “Esta ONG es para mí el lugar donde puedo encontrar a distintas personas que tuvieron una experiencia común y que luchan por un mismo propósito. Es el lugar donde podemos reunirnos, conocernos, compartir eso que nos mueve a todos y es la oportunidad que tengo para generar el cambio que quiero en la educación”, opina.

El desafío de la sala de clases: Jaime Gómez

Jaime Gómez (31) entendió la importancia de la educación mientras cursaba uno de sus ramos en el magíster de Economía y Políticas Públicas de la UAI. “Darme cuenta de las cifras, de la brecha educativa y que lamentablemente el estudiar en un colegio particular pagado prácticamente te abre todas las puertas profesionales y en cambio para quien estudia en un colegio con número no es así, fue algo difícil”, relata. Eso lo hizo tomar la decisión de entrar a Enseña Chile y trabajar en un colegio con alto índice de vulnerabilidad.

Tenía 23 cuando comenzó a hacer clases de matemáticas en el Colegio Cardenal Fresno de Belén Educa. Le tocó trabajar con alumnos de séptimo básico, tercero y cuarto medio. Tras esta experiencia descubrió que el aula era el lugar donde se quería desarrollar profesionalmente, por lo que se ha perfeccionado y hoy trabaja como profesor en el colegio Dunalastair. “Saliendo con la formación de un ingeniero comercial siento que la planificación y el análisis de datos me ha sido útil desde el comienzo”, opina.

Para Jaime su paso por el Programa de Liderazgo Colectivo ha sido el mayor desafío de su vida. “No creo que este sea un programa para todos. Siento que hay que estar mentalizado, hay que tener cuero de chancho y hay que tener altas expectativas, creer en una educación de calidad sin importar el contexto, sin importar la comuna, sin importar el número de estudiantes por sala, porque con eso tarde o temprano van a haber logros”, reflexiona.

El afán por impactar en el sistema educacional: María Belén Parada

Tras terminar la carrera de Ingeniería Comercial en la UAI, el primer trabajo de María Belén Parada (28) fue hacer clases en un colegio con alto índice de vulnerabilidad en Pudahuel. Su vocación social la llevó a tomar la decisión de postular a Enseña Chile para pasar los primeros dos años de su carrera en una sala de clases.

“Aprendí que hay mucho que hacer por la educación. No sé cuál es el camino, no sé cuáles son las soluciones, pero me convencí de que la educación es la forma en la que podemos cambiar el mundo”, opina.

En el Instituto Comercial San Pablo hizo clases de contabilidad a alumnos de tercero y cuarto medio, con quienes enfrentó muchos desafíos principalmente por la brecha de aprendizaje que veía en los jóvenes. “Siento que llegué tarde a muchos de mis alumnos. Es difícil, eso me da pena y a la vez me da ganas de seguir trabajando para que cada vez llevemos más personas, y a tiempo, para poder dar oportunidades a lo niños”, comenta.

Actualmente María Belén trabaja en la corporación Aptus, ligada también a la educación. Mirando el avance que ha tenido su carrera, valora la formación de la universidad. “Una cosa que rescato y que yo solía criticar mucho en la universidad, es todo el trabajo en talleres y la idea de ir creando proyectos. De cierta manera te empujan a la piscina y eso me sirvió mucho para esta experiencia”, reflexiona.

Salir de la burbuja educativa: Josefina Hughes

Josefina Hughes (31) es ingeniera comercial UAI y trabaja en la Corporación educacional Sofofa haciendo asesorías en educación. Después de su paso por Enseña Chile se sintió llamada a continuar aportando al país desde esa área, convencida de que ese era su camino. Esta conciencia la desarrolló durante su paso por el Programa de Liderazgo Colectivo, en el cual durante dos años hizo clases en un colegio con alto índice de vulnerabilidad.

“Mi formación educacional había sido de colegio y universidad privada, entonces sentía que no tenía una visión muy real de lo que estaba ocurriendo en mi país. Por eso entré a Enseña Chile, estaba decidida de que si realmente uno quiere hacer algo, lo mejor es estar donde las papas queman”, recuerda.

El Colegio San Lorenzo en Recoleta le dio la oportunidad de trabajar con alumnos de quinto básico a cuarto medio enseñando matemática. “Nos quejamos mucho y creemos que se podrían hacer las cosas de una manera u otra, pero el estar en la sala de clases es una experiencia que realmente te transforma. Amplía lo que uno podría hacer por la educación el día de mañana”, reflexiona.

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