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Emiliano Heresi Toni: “Siempre tuve un interés genuino por las diversas áreas del conocimiento”

24 de Agosto 2021 Noticias

El recorrido académico que Emiliano Heresi Toni tuvo en la Universidad Adolfo Ibáñez fue –sin duda- diferente. Entró a la carrera de Ingeniería Comercial el 2016, y como sus compañeros, debió optar por la licenciatura que quería cursar en el segundo año de su carrera. Su elección fue la Licenciatura en Economía.

Lo excepcional vino cuando estaba cursando el tercer año de la carrera. Luego de conseguir varios permisos especiales y pasar por un proceso de selección, entró, de forma paralela, a cursar el Magíster en Filosofía Política y Ética (rendirá el examen de grado en septiembre del 2021) un hecho completamente excepcional para un alumno de pregrado. “Evidentemente que la universidad estaba sumamente preocupada con la sobrecarga académica y con la (alta) posibilidad de que el Magíster en Filosofía mermara mi rendimiento en mi formación principal, que era Economía. Analizaron mis notas y rendimiento académico para ver qué tan probable era que me atrasara en la carrera (en este caso llevaba muchos cursos adelantados y con un altísimo promedio), lo que al final les pasó cierta tranquilidad. Luego, conseguí algunas cartas de recomendación y la carta explícita de la autoridad de pregrado diciendo que me permitía entrar al Magíster”, cuenta hoy Emiliano. Finalmente, el 2020, y tal como lo establece la malla de Ingeniería Comercial, tuvo que elegir uno de los 13 Magísteres de Especialidad que ofrece la carrera a sus estudiantes. Él optó por el de Economía.

“Siempre tuve un interés genuino por las diversas áreas del conocimiento”, explica Emiliano. “Me gusta el desafío en intentar comprender la lógica por detrás de los diversos fenómenos. Entré a la carrera con el objetivo de estudiar Economía, que tiene sus orígenes en la filosofía, por lo que – al momento de escoger el Magíster en Filosofía – no fue una decisión dicotómica entre aprender filosofía o economía, sino que sentía una robusta complementariedad entre ambas disciplinas. Preguntas económicas sobre ‘cómo utilizar los recursos escasos de la manera más eficiente posible’, intrínsecamente conllevan elementos filosóficos sobre cómo organizar una sociedad (preguntas que se hacían Platón y Aristóteles, por ejemplo). La filosofía es un vehículo robusto no solo para la economía, sino que para las más diversas áreas del conocimiento y, en especial, nos puede iluminar con sus grandes preguntas”.

Realizar la Licenciatura en Economía y el Magíster en Filosofía de forma simultánea, fue, dice, un desafío titánico. “Comenzaba el día a las 8:00 am en la sede Peñalolén y terminaba a las 22:00 en la sede Presidente Errazuriz. Tuve que cronometrar cada segundo del día para obtener la performance que quería en ambos programas. Sin perjuicios a lo anterior, fue una experiencia espectacular y no dudaría en repetirla si fuese necesario. Tanto en las clases de economía como en filosofía, me sentía maravillado por los temas que tratábamos, en especial por la calidad de los docentes y compañeros”.

Abriéndose paso en el mundo académico

“Actualmente estoy 100% comprometido con el mundo académico” cuenta Emiliano, quien ya comenzó con el largo proceso de postulación a los Doctorados en Economía. ¿El futuro? Se ve trabajando en la academia o en instituciones como Banco Central, FMI, Banco Mundial etc. “Mis áreas de investigación van desde la filosofía política hasta la macroeconomía. En la primera he logrado una publicación académica en una revista indexada y un libro. En la segunda aún estamos finalizando un proyecto con diversos profesores de la universidad, en este caso es un proceso harto más largo.”

En tanto, ya hace clases en la Universidad Adolfo Ibáñez, tanto para la Facultad de Artes Liberales como para la Licenciatura en Economía. “Actualmente estoy dictando tres cursos (Filosofía Económica, Historia del Pensamiento Económico y Economía Política y Teoría de Juegos). Los alumnos se ven sumamente motivados. En el semestre tengo flexibilidad con los temas, por lo que el curso es también una co-construcción entre los alumnos y el profesor. Analizamos temas desde el impacto climático producto de decisiones económicas hasta elementos de justicia en sistemas de pensiones (por ejemplo). Siento que el semestre queda corto para todos los temas que reflexionamos y que nos hubiera encantado analizar en mayor profundidad.”

Modelo educativo UAI

Emiliano cuenta que, si bien tuvo formación en Artes Liberales, no alcanzó a ser de la generación que comenzó con el CORE. (Ver más sobre la formación en Artes Liberales y el modelo educativo de la UAI, AQUÍ.) “Realmente los envidio en ese sentido. Personalmente me hubiera encantado tener esa formación. El CORE definitivamente es de los programas más exitosos que tiene la Universidad. En mis cursos lo noto todos los días. Alumnos hambrientos por las grandes preguntas. En el curso de Economía, incluso cuando discutimos temas técnicos como políticas monetarias (por ejemplo), emergen debates espontáneos sobre implicancias morales en la sociedad y me citan autores desde Aristóteles hasta Kant. Diversos académicos también me han corroborado esta idea a partir de sus propias experiencias en clases.”

“Considero que es fundamental, tanto en términos prácticos como un bien en sí mismo, una robusta formación integral. Hoy en día no existe espacio para formaciones nemotécnicas. A modo de ejemplo: Según Dell Technologies (en conjunto con un panel de expertos a lo largo del planeta), se estima que el 85% de los trabajos que existirán el 2030 aún no han sido inventados. En el informe plantean que ‘el ritmo del cambio será tan rápido que la gente aprenderá en el momento a utilizar nuevas tecnologías. La capacidad de adquirir nuevos conocimientos será más valiosa que el conocimiento en sí mismo’. La mejor herramienta, que utilizan las mejores universidades del planeta, para hacerse cargo de lo anterior es una robusta formación en Artes Liberales. Además, las grandes preguntas de la filosofía pueden no solo ser útiles para el mundo profesional (que efectivamente demandará esas habilidades), sino para un sentido de originalidad e individualidad en cada uno de nosotros”.

Emiliano tiene palabras de agradecimiento para los académicos y académicas que lo han acompañado en su proceso de formación (son muchos más y probablemente me olvide alguno, dice): Marcos Gómez, Juan Pablo Medina, Maximiliano Figueroa, Felipe Schwember, Alejandra Marinovic, Andrea Repetto, Álvaro Herrera, Héctor Martinovic, Francisco Parro, Francisco Covarrubias, José Antonio Valdivia, Guillermo Paraje, Pablo García, Nieves Valdés y Pablo Pincheira.

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