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Un plan de crecimiento en 5 puntos

21 de Enero 2020 Columnas

Quiero compartir algunas ideas sobre como apuntalar nuestro crecimiento de corto y mediano plazo. Lo primero es velar por la productividad de la ciudad: nunca más tenerla a media máquina por falta de transporte. No podemos hacer una vida normal si los buses dejan de circular sin aviso a las 5 PM. Quizás comprar buses de reserva ahora, por si se llegaran a necesitar en marzo, pues unos días sin buen transporte nos cuesta mucho más que los buses quemados.

Lo segundo, y complementario, es un plan de orden público serio y que sea tolerable por la sociedad. ¿Tenemos visitas de expertos internacionales y Carabineros haciendo pasantías en el extranjero? ¿Cómo se comunicaría? ¿Podemos bajar la sensación de impunidad con las leyes actuales? ¿Qué modelo de seguridad pública proponen la oposición y el Frente Amplio? Discutámoslo en febrero y partamos en marzo con medidas concretas, porque cualquier Constitución que haya necesita de orden.

Tercero, aplicar el manual básico de economía política moderna, mejorando el bienestar de los votantes pivotales. Y no solo con subsidios —que son caros— sino en ingreso preimpuestos. ¿Cómo? Facilitando la generación de empleos para grupos más vulnerables. Por ejemplo, los rescates para pymes no corren si en neto echan gente. Lo otro es reducir abusos en precios, ahorro que va directo a las familias y sin distorsiones. También es importante la capacidad del gasto público para producir bienestar. Dejar de medir las prestaciones de salud, educación y transporte por lo que costaron, y empezar a medir lo que producen. ¿Cuánto me demoro de la casa a la pega en el transporte público? ¿Mi subsidio a la vivienda es en un lugar donde tengo acceso a empleo? ¿Cuánto demora en mejorar el resfrío de mi hijo? Los dueños de Chile, sus ciudadanos, quieren ver que esos indicadores se miden y se mueven.

Paralelamente, hay dos aspectos coyunturales que podrían mitigar en algo la presión anti-inversión. Por un lado, es importante que la izquierda del Frente Amplio vaya delineando lo que quiere de la Constitución. ¿Pretenden expropiar sin compensación? ¿Es factible jurídica y económicamente, o solo un volador de luces? Quizás, ese debate ayude a descartar una pesadilla total para los inversionistas.

Por otro lado, el Gobierno debiera ofrecer —por dos años, y de manera experimental— un servicio muy agresivo de facilitación a grandes proyectos de inversión, con decretos para apurar los plazos de aprobación o rechazo de proyectos en trámite. No es depreciación acelerada, sino facilitación acelerada. Como la oficina GPS del Gobierno, pero multiplicado por diez y dependiente de Hacienda y Presidencia. La idea es transmitir que el país, de forma excepcional, está dispuesto a ver proyectos con una velocidad nunca vista, justamente porque los necesitamos. Un proyecto tira muchas PYMES y muchos empleos.  Todo eso sin incumplir la normativa. Podemos discutir detalles, pero ojalá nos movamos en estas líneas.

Publicado en La Segunda.

 

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