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Regla fiscal y clasificación de riesgo

31 de julio 2018 Columnas

Señor Director:

La nota crediticia de un país es una medida de la probabilidad de no pago de su deuda. Esa probabilidad (al igual como para cualquier persona) depende de la proyección de sus ingresos de largo plazo (crecimiento económico) en relación con su nivel de deuda neta (pasivos financieros menos activos financieros). Por lo mismo, en el debate sobre la rebaja en la clasificación de riesgo de Chile no tiene demasiado sentido referirse exclusivamente al nivel de endeudamiento bruto. Más relevante es la deuda neta.

A su vez, un punto fundamental a no omitir del análisis es que esa deuda neta debiera ser cercana a cero en la medida que se honre la regla fiscal como la que Chile tiene. Esto, ya que de acuerdo a la lógica de la regla, los aumentos transitorios de la deuda para financiar el déficit fiscal corriente en períodos de «vacas flacas» tienden a ser compensados con los ahorros que se obtienen en períodos de boom cuando se produce superávit fiscal corriente.

De aquí que la credibilidad de la regla fiscal sea un elemento crítico para entender nuestra clasificación de riesgo, elemento que no puede ser soslayado en la discusión.

El dato objetivo es que esa credibilidad se ha visto mermada en los últimos años. Partiendo con un déficit estructural de 0,5% del PIB, el gobierno anterior se comprometió a llevarlo a cero. Sin embargo, cerró 2017 con uno de 2% del PIB y un déficit estructural promedio para el cuatrienio de 1,5% del PIB. El exceso de gasto por sobre la trayectoria fiscal estructural comprometida originalmente por el Ministerio de Hacienda de la época fue cercano a los US$ 12.000 millones, un año y medio de reforma tributaria.

No hay que ser experto para entender que desviaciones de la magnitud mencionada dañan la credibilidad de la regla fiscal. Hoy se pagan las consecuencias a nivel de una nueva rebaja en nuestra clasificación de riesgo. De aquí la urgente necesidad de recuperar una trayectoria de credibilidad fiscal. Y, por cierto, también de aumentar las perspectivas de crecimiento de largo plazo.

Publicada en El Mercurio. 

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