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La degradación de la escritura

2 de Noviembre 2022 Columnas

Con el uso masificado de las tecnologías, el ejercicio de la escritura presenta un descenso. Existe una tendencia –según la evidencia recogida- de que la escritura en jóvenes se desarrolla superficialmente. No hay mayor reflexión sobre lo escrito y su sentido profundo. La irrupción tecnológica posee incidencia en las formas de pensar, de percibir y de expresarse. Si sumamos pobreza léxica y el uso de códigos restringidos de habla formal e informal, el resultado es la dificultad de desarrollo de competencias comunicativas eficientes. ¿Cómo se produjo el estancamiento?

Las Redes Sociales permiten comunicación sincrónica y asincrónica. Se puede acceder instantáneamente a servicios y productos. Como consecuencia, los jóvenes leen y escriben más que antes, pero esta interacción no ayuda a mejorar destrezas académicas. Entonces, ¿el acceso a Internet es la única causa que ha incidido en los problemas de escritura?

Numerosas investigaciones establecen que la escritura está estrechamente ligada a la lectura. Los bajos niveles lectores en nuestro país se ven reflejados también en dificultades de comprensión lectora para quienes ingresan a la educación superior. Según el informe de la OCDE “Education at a Glance 2018”, solo el 5% de los adultos con educación superior tiene un alto nivel de comprensión lectora, mientras que el promedio OCDE es 21%. Destaca el rol de las destrezas lectoras, enfatizando su relación con el aprendizaje y su relación con las oportunidades de empleo e ingresos. Los alumnos cuyo rendimiento es menor –señala- tendrán menos probabilidades de obtener empleos que permitan una positiva movilidad económica.

No es posible, entonces, determinar una causa única en torno a la degradación de la escritura académica.

La escritura es un proceso paulatino. No se desarrolla naturalmente, requiere de un acompañamiento; evoluciona de continuo. Cumple un rol trascendental en el proceso comunicativo, no sólo como un medio, sino también como fuente de poder, como necesidad social y como forma de obtener conocimiento para resolver problemas.

Las universidades han incorporado asignaturas en los primeros años de todas sus carreras en la que se promueve el uso de escritura académica: producir textos de diversos géneros textuales con fines comunicativos para fomentar el desarrollo del pensamiento crítico y proporcionar herramientas para enfrentar futuras exigencias profesionales. Pero no basta una asignatura para lograr el objetivo. Por lo tanto, la responsabilidad de apoyar el proceso de escritura en la universidad implica que las instituciones y todos los docentes de todas las áreas estén dispuestos a promover y adecuar textos no solo para escribir, sino también para leer y así contribuir a mejorar estas habilidades.

Publicada en El Mercurio de Valparaíso.

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