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Desarrollo del capital de riesgo chileno

29 de Enero 2019 Columnas

La venta de Cornershop en más de US$ 200 millones, sin que participaran fondos de capital de riesgo chilenos, generó gran controversia pública respecto de la madurez de esta industria en Chile. No obstante lo valioso del debate que se generó en torno al desarrollo de la industria de capital de riesgo en Chile, es importante clarificar que estos emprendedores -previo al desarrollo de Cornershop- crearon varias empresas apoyados por capitalistas de riesgo, inversionistas ángeles y aceleradoras establecidas en Chile.

El desarrollo de una industria de capital de riesgo de clase mundial es un objetivo perseguido por la mayoría de los países que pertenecen a la OCDE, pero que ha sido logrado sólo por unos pocos. Dado el tamaño y PIB de nuestro país, así como el nivel de inversión de las empresas chilenas en investigación y desarrollo (18. D), el juicio negativo sobre la industria de capital de riesgo chilena parece desproporcionado.

En efecto, el indicador LAVCA 2018 sobre desarrollo de capital de riesgo, mantiene a Chile a la cabeza de los países de América Latina, al mismo nivel que España. Por otra parte, nuestro país se mantiene como el mejor ecosistema de emprendimiento del mundo emergente, de acuerdo al Global Entreprenership Index. Estas evaluaciones independientes no obstan para redoblar los esfuerzos de desarrollo de la Industria de capital de riesgo, con el fin de facilitar el escalamiento global de los emprendimientos más innovadores. Se debe priorizar en esta etapa la creación de fondos de mayor tamaño, incorporando en el financiamiento al sector de inversionistas institucionales y de “family office”. La inexistencia de fondos que invierten en la rondas serie B, con montos sobre los siete millones de dólares por empresa, limita el crecimiento de startups de alto potencial. La Asociación Chilena de Capital de Riesgo (ACVC) y la propia Corfo propusie- ron incentivar la creación de fondos para invertir en la fase de desarrollo de las empresas. Existe una propuesta concreta de permitir a Corfo participar como accionista minoritario pasivo en estas estructuras, lo cual estimularía el desarrollo de fondos más grandes con participación privada mayoritaria. Este mecanismo bajaría el riesgo político de invertir directamente en capital de riesgo y atraería recursos de inversionistas institucionales.

Una de las dificultades del capital de riesgo es la salida o desinversión con alta rentabilidad de los proyectos exitosos. La venta estratégica es la opción preferente, ya que no existe un mercado de IPO para estas empresas. Si los capitalistas de riesgo están restringidos a vender su participación a unas pocas empresas grandes nacionales, la posibilidad de “Salidas” altamente rentables es baja. Los emprendimientos se deben expandir a mercados del hemisferio norte y atraer capitalistas de riesgo con buenos vínculos en el mercado de M8A global. Los fondos que se creen para invertir en las rondas serie A y B pueden cumplir un rol en la estructuración de operaciones de financiamiento sindicada, con fondos de capital de riesgo internacionales. Esto sería importante para las startups y haría más atractiva la inversión en fondos de capital de riesgo en Chile.  Dado el tamaño y PIB de nuestro país, así como el nivel de inversión en el juicio negativo sobre nuestra industria de capital de riesgo parece desproporcionado.

 

Columna publicada en Diario Financiero.

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