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“Es súper exigente, toma mucho tiempo, te tiene que gustar estudiar”

3 de Enero 2020 Entrevistas Postgrados UAI

En 2017, el profesional comenzó su relación con la UAI, sin imaginar el curso que tomaría su vida laboral. “Me inscribí en el Magíster en Evaluación y Gestión de Proyectos, para cursarlo en 2017″, comenta. Dicho programa constaba de dos diplomados: Uno de Evaluación Integrada de Proyectos y el segundo de Project Managment.

“Preferí tomar el máster en su versión de dos años e hice primero el Diplomado en Evaluación Integrada de Proyectos, que terminé en enero de 2018″, señala Arias. Antes de que el profesional empezara el segundo año con el segundo programa, el coordinador lo invitó a ser parte del equipo de profesores auxiliares del DEIP. De este modo, terminó como docente de quienes habían sido sus compañeros de generación en el máster.

El ingeniero reconoce que le agrada estudiar y que, por lo mismo, estaba buscando hacer algo distinto, que le permitiera consolidar la experiencia de sus primeros años de trabajo y potenciar su desarrollo profesional. “Cuando partí buscando programas, solo encontré cursos y diplomados que estudiaban las temáticas por separado, hasta que apareció la opción de la UAI y la empecé a seguir”, comenta.

Una vez que ingresó a clases del DEIP, Arias se sintió entusiasmado con todo lo que estaba aprendiendo y de la experiencia que le estaba entregando la casa de estudios, tanto por los profesores, como de los compañeros de clases. “Los programas, a pesar del intenso ritmo académico que tienen, son muy motivadores. De esto me empecé a dar cuenta cuando andaba contándole a la gente de él, me sentía más un promotor que un alumno”, señala con una sonrisa.

Como son dos programas y entendió que le gustaba, tomó primero el del campo que más conocía, porque pensó que se le haría más fácil. “Ahí me di cuenta que me faltaba mucho por saber, pero hicimos equipo con un compañero, nos potenciamos y hasta hoy seguimos trabajando juntos”, cuenta. Este regreso al aula le terminó abriendo un camino laboral nuevo. “Estudié el primer año y al siguiente empecé a trabajar en la universidad”, apunta. Hoy, comenta que tiene amigos, colegas y antiguos jefes como alumnos de uno de los diplomas o del magíster.

No obstante, lo anterior, también deja en claro que retomar los estudios no es tan simple. “Es súper exigente, toma mucho tiempo, te tiene que gustar estudiar”. En particular, él buscaba salir con mucho conocimiento y que eso le permitiera avanzar en mi carrera profesional. “Tengo experiencia laboral en ambas áreas, evaluación y gestión de proyectos, pero busco la excelencia académica”, dice quien actualmente es parte del equipo académico de la UAI.

El desarrollo de habilidades blandas, un gran respaldo del máster

Para él, el curso de habilidades blandas es un módulo fundamental y otorga conocimientos más transversales, mientras que los otros temas son más específicos de cada diplomado. Uno de los motivos que le llevó a elegir este magister fue, precisamente, ese aspecto. “Los demás programas que ofrecían otras instituciones eran solo enfocados en lo técnico, éste era el único que me daba este plus”, enfatiza Felipe.

“No puedo decir que no conocía de habilidades blandas, pero este módulo es muy enfocado en la práctica”. Reconoce que puede ser llegar a ser incómodo para quienes sean más técnicos, pero también comenta que, “cuando te empiezan a hacer ejercicios, te ponen distintas actividades, ahí uno empieza a darse cuenta de la realidad. Creí que era más simple, pero al momento de la práctica me di cuenta que no”, detalla.

Pasado el tiempo, Arias es categórico al reconocer que hubo varias puertas que se abrieron, no sólo dentro de la UAI, también afuera. “Cuando entré a trabajar, era ingeniero de proyectos en otra empresa. Cuando iba casi en la mitad del programa ya me presentaba en la empresa de manera distinta a como lo hacía antes. Y antes de terminar el segundo año, llegué a mi trabajo actual como jefe de proyectos, lo que ya era un ascenso importante en mi carrera profesional”, admite.

Y en paralelo, de la UAI lo invitaron a integrar su plantel docente, empezando en abril de 2018. “Es intenso, somos cuatro profesores que vamos manejando los trabajos grupales de todo el año”. Reconoce que la experiencia “ha sido otro mundo. Había hecho clases a pregrado, a técnicos. Acá es otro manejo, otra exigencia. Y a todo nivel. No sólo del conocimiento técnico, sino de la exigencia del servicio. Dejar contento a un alumno de postgrado, es distinto que a uno de pregrado”, aclara.

Respecto de esta nueva experiencia como profesor, Arias destaca una curiosidad. “Como en el magíster se entra por un diplomado o en otro primero, me pasó que a los que entraron al revés que yo, aunque entramos juntos, al año siguiente me tocó hacerles clases”, recuerda.

Y complementa: “Después fuimos compañeros en la tesis. Incluso, cuando nos titulamos, a la mayoría que tenía al lado, los conocía más como alumnos que como compañeros. Y cuando de la universidad me entregaron la distinción de la más alta calificación de la promoción del máster, premio que no esperaba, hubo pura buena onda y felicitaciones de parte de todos ellos. Al final, uno va aprendiendo, porque en el trabajo como profesor, también se va evolucionando”.

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