arrow-right host location public time type

Felipe Arias, de alumno a profesor de la UAI

3 de Enero 2020 Entrevistas Postgrados UAI

Cuando corría el 2017, Felipe Arias comenzó su relación con la UAI, lo que hizo sin imaginar el curso que tomaría su vida laboral. Su historia la pormenoriza él mismo a través de un nutrido relato a nuestro portal. “Me inscribí en el Magíster en Evaluación y Gestión de Proyectos para cursarlo el 2017. El programa constaba de dos diplomados. Uno, de Evaluación Integrada de Proyectos y, el segundo, de Project Managment. Preferí tomar el máster en su versión de dos años e hice primero el de evaluación de proyectos, que terminé en enero del 2018″, ilustra nuestro entrevistado.

“Antes de que empezara el segundo año con el segundo diploma, el coordinador del programa me invitó a ser parte del equipo de profesores auxiliares del DEIP”, cuenta quien terminó como docente de quienes habían sido sus compañeros de generación en el máster.

“Me agrada estudiar y andaba buscando hacer algo distinto, que me permitiera consolidar la experiencia de mis primeros años de trabajo y que me permitiera potenciar mi desarrollo profesional. Cuando partí buscando programas, solo encontré cursos y diplomados que estudiaban las temáticas por separado, hasta que, de repente, me aparece esta opción de la UAI y la empecé a seguir”, comenta.

“Una vez que ingresé a clases del Diplomado Evaluación Integrada de Proyectos me sentí muy entusiasmado con todo lo que estaba aprendiendo y de la experiencia que me estaba entregando la UAI, tanto por los profesores, como de los compañeros de clases. Los programas, a pesar del intenso ritmo académico que tienen, son muy motivadores. De esto me empecé a dar cuenta cuando andaba contándole a la gente de él, me sentía más un promotor que un alumno. Ahí entendí que me gustaba. Y como son dos programas, tomé primero el del campo que más conocía, que pensé que se me haría más fácil. Ahí me di cuenta que me faltaba mucho por saber, pero hicimos equipo con un compañero, nos potenciamos y hasta hoy seguimos trabajando juntos”, cuenta luego acerca de este enriquecedor regreso en el aula, que le terminó abriendo un camino laboral nuevo. “Estudié el primer año y al siguiente empecé a trabajar en la universidad”, pormenoriza.

“Hoy tengo amigos, colegas y antiguos jefes que son alumnos de uno de los diplomas o del magíster”, cuenta. No obstante, lo anterior, deja claro que retomar los estudios, no es tan simple. “Es súper exigente, toma mucho tiempo, te tiene que gustar estudiar”, relata quien tenía la inquietud de “salir con mucho conocimiento y que, eso, me permitiera avanzar en mi carrera profesional. Tengo experiencia laboral en ambas áreas, evaluación y gestión de proyectos, pero busco la excelencia académica”, dice quien actualmente es parte del equipo académico de la UAI y quien se apura en destacar las principales herramientas de las que lo dotó el plan de estudios.

El desarrollo de habilidades blandas, un gran respaldo del magíster

“El primer curso en común, de los dos programas, es el de habilidades blandas. Es un módulo fundamental y te otorga los conocimientos más transversales, siendo, los otros temas, los específicos de cada diploma. Uno de los motivos que me llevó a elegir este máster, fue justamente este aspecto, los demás programas que ofrecían otras instituciones eran solo enfocados en lo técnico, este era el único que me daba este plus”, enfatiza Felipe respecto de un aspecto al que otorga gran relevancia al hablar del plan de estudios por el que se decidió.

“No puedo decir que no conocía de habilidades blandas, pero este módulo es muy enfocado en la práctica. Puede ser, incluso, incómodo para uno que es más técnico, pero cuando te empiezan a hacer ejercicios, te ponen distintas actividades, ahí uno empieza a darse cuenta de la realidad. Creí que era más simple, pero al momento de la práctica me di cuenta que no”, detalla luego.

Pasado el tiempo, Arias es categórico al reconocer que hubo varias puertas que se abrieron. “No sólo dentro de la UAI, también afuera. Cuando entré a trabajar, era ingeniero de proyectos en otra empresa. Cuando iba casi en la mitad del programa ya me presentaba en la empresa de manera distinta a como lo hacía antes. Y antes de terminar el segundo año, llegué a mi trabajo actual como jefe de proyectos, lo que ya era un ascenso importante en mi carrera profesional”, admite.

Y en paralelo, de la UAI lo invitan a integrar su plantel docente. “Empecé a participar en clases en abril del 2018. Es intenso, somos cuatro profesores que vamos manejando los trabajos grupales de todo el año. Ha sido otro mundo. Había hecho clases a pregrado, a técnicos. Acá es otro manejo, otra exigencia. Y a todo nivel. No sólo del conocimiento técnico, sino de la exigencia del servicio. Dejar contento a un alumno de postgrado, es distinto que a uno de pregrado”, aclara.

Respecto de esta nueva experiencia como profesor, Arias pormenoriza acerca de una particular curiosidad. “Como en el magíster se entra a un diploma o a otro primero, me pasó que a los que entraron al revés que yo, aunque entramos juntos, al año siguiente me tocó hacerles clases. Después fuimos compañeros en la tesis. Incluso, cuando nos titulamos, a la mayoría que tenía al lado, los conocía más como alumnos que como compañeros. Y cuando de la universidad me entregaron la distinción de la más alta calificación de la promoción del máster, premio que no esperaba, hubo pura buena onda y felicitaciones de parte de todos ellos. Al final, uno va aprendiendo, porque en el trabajo como profesor, también se va evolucionando”, concluye.

Redes Sociales

Instagram