arrow-right host location public time type

Mindfulness para contribuir a la felicidad

24 de Enero 2020 Estudiantes Postgrados UAI

Soy sicóloga laboral, trabajo con organizaciones. En esto fue que, cuando hice una certificación en coaching, se me apareció la palabra mindfulness. Y como me encanta estudiar, quería aprender más. De repente, me encontré con este diplomado que se abrió el 2014“, dice Lorena Lepe respecto de su primera aproximación formal a la disciplina, lo que ocurrió a partir del plan de estudios que tomó ese mismo año en la UAI.

No sabía qué era el mindfulness, pero me tincaba la palabra, sentía de guata que había algo ahí. Yo nunca había meditado en mi vida, aunque en el coaching hacen ejercicios de respiración“, dice respecto del Magíster en Mindfulness Relacional y Compasión que comenzó a hacer en la UAI, primero ingresando al diplomado.

Fue una experiencia que transformó la vida. Cambió mi manera de enfrentarla, porque el diplomado es experiencia, tú no estudias el mindfulness, lo practicas“, dice entregando pistas acerca de esta enriquecedora experiencia que la lleva a definir con exactitud, de qué se trata esta disciplina.

Son varias cosas. Es un rasgo de personalidad y también es una habilidad que se puede entrenar, esa actitud e intención de estar presente, viviendo el momento en el aquí y el ahora“, ilustra.

Es una práctica que implica meditación formal. Para los 24 que empezamos con el diplomado, y en esto en que la UAI ha sido súper pionera, este ha sido uno de los caminos para llegar a tener una mejor relación con la experiencia cotidiana a través de una mayor presencia“, comenta luego.

Para Lorena, haberse adentrado en esta práctica, no sólo la ha fortalecido en lo laboral, sino también ha tenido un impacto significativo en su día a día, incluso en su cotidiano más simple y acotado. “Esto es mayor sensación de bienestar, mayor felicidad y conciencia de sí mismo, es alivio del estrés, vivir una vida más tranquila y relajada y, en general, un montón de sensaciones asociadas a lo positivo. Mejora las relaciones interpersonales, la administración y la regulación de las emociones. Si todos lo practicáramos, podríamos ser más empáticos, no estaríamos peleando, dialogaríamos“, sostiene convencida y agradecida de haber entrado en esta positiva sintonía que solo le ha generado réditos. Y en distintos ámbitos.

Una manera más amable de enfrentar la vida

La forma cómo se expresa Lorena, la hace lucir muy segura de lo que habla. Y, más que eso, feliz y realizada, en paz. “Fue una experiencia transformacional, sentir que podía vivir la vida de otra manera. Sin ser yo una persona que meditara, imagino que para la gente que lo hace, ser mindfulness es un camino más obvio, porque tienen esa base, pero a mí se me abrió el mundo y me di cuenta que podía tener una actitud distinta ante la vida. Y que me producía mucho bienestar, me beneficiaba en las más amplias áreas de mi existencia”, agrega.

Y al momento de ser más concreta, enumeró tres aspectos fundamentales del programa de estudios que la llevaron a ser quién es actualmente. “Lo primero, es la aceptación. Acepto el momento presente, tal como se me muestra. Eso es bien liberador, porque dejo de pelearme con la realidad, con lo que no puedo cambiar“, dice.

Lo segundo es la impermanencia, entender que nada es permanente, a veces nos sumimos en estados asumiendo que las cosas son así y que llegaron para quedarse, las cosas están cambiando todo el tiempo, uno no se puede aferrar“, sostiene.

El tercer concepto es la compasión, lo que es muy distintivo de este diplomado. Me permitió darme cuenta de que la compasión no es lástima. Yo veo tu dolor y deseo aliviártelo. La autocompasión también es parte de la compasión. No se puede experimentar la compasión si no comenzamos por nosotros mismos. Si metí la pata, me disculpo. Y no pasa nada. Pero uno no es así, uno asume una cosa muy castigadora. Si hasta nacemos pecadores. Hay que aprender a perdonarse“, nos dice nuestra entrevistada en tono de convocatoria, entendiendo que en el mindfulness, solo hay réditos.

Esto se lo recomiendo a todo el mundo. Entré a estudiar el 2014 y rallé, me di cuenta de que esto hace que las personas puedan ser más felices. Y si eso no tiene valor, no entiendo nada. O sea, esto es lo que debiéramos estar haciendo todos en este momento“, comenta.

Por último, en lo estrictamente laboral, Lorena cuenta que también se ha visto favorecida. “Sentí que podía ser una mejor relatora, dada esa postura, esa actitud distinta que uno adopta. En un momento, me di cuenta y fue impactante, fue decir ‘esto es un cambio fundamental, algo que no había vivido, ahora lo vivo y me doy cuenta con conciencia. Y es lindo, porque empiezas a asumir que eres más dueño de ti“, concluye.

Redes Sociales

Instagram