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Una mirada a nuestro sistema de pensiones

5 de Mayo 2021 Noticias
Una mirada a nuestro sistema de pensiones

Profesor Felix Villatoro dio inicio al ciclo “Hablemos con la Escuela”, impulsado por CAAENS UAI.

El profesor Felix Villatoro, con su charla Nuestro sistema de pensiones fue el encargado de dar el vamos al ciclo “Hablemos con la Escuela” organizado por el Centro de Alumnos de Economía y Negocios de Santiago (CAAENS) con el apoyo de la Escuela de Negocios de la UAI. “Es una iniciativa que tiene el objetivo de generar una relación más cercana con el estudiantado e involucrarlos con la realidad nacional e internacional a través de distintas instancias. Estamos felices de poder iniciar este ciclo con la presencia de los profesores Felix Villatoro e Isabel Retamal, y el vicedecano Pablo Castañeda señaló Javiera Vásquez, presidenta del CAAENS, agregando que esta es la primera de las charlas, conversatorios y diversas iniciativas que se estarán realizando durante el año. De hecho, dos días después de realizada esta charla, la profesora Isabel Retamal lideró un conversatorio sobre esta misma temática que puedes revisar AQUÍ.

“Quiero felicitar al CAAENS porque tuvieron la originalidad, el ingenio e interés de sumar esfuerzos. Estoy muy contento de esta iniciativa, es una instancia donde todos ganamos, nos permite tener una idea de los temas que a los estudiantes les interesa y además les van a servir en su carrera profesional. El de hoy es un tema contingente, muy relevante que a todo ingeniero comercial le debiera interesar,” señaló el vicedecano de la Escuela de Negocios UAI, Pablo Castañeda.

Sistema de pensiones

“El título de esta charla es Nuestro Sistema de Pensiones porque todos debemos hacernos cargo de él” señaló – para abrir su exposición- el economista y profesor de la Escuela de Negocios UAI, Felix Villatoro. “Mientras todos conozcamos más del sistema, mucho mejor.”

La actividad comenzó con el académico haciendo un breve repaso sobre los sistemas de pensiones que existen, las características del sistema chileno, el estado del sistema pre-2021 y lo que ha ocurrido con los retiros, junto con recoger algunas propuestas de reforma que se están discutiendo hace varios años. Finalmente, compartió algunas reflexiones con los participantes.

Sistema de beneficios definidos y sistema de contribución definida

“Si bien las líneas son difusas, uno puede hablar de dos familias de sistemas de pensión. El primero, el sistema de beneficios definidos, nace en Europa en el siglo XIX –el sistema que tenía Chile antes de 1981- y que son los más usuales en los países desarrollados”. Por otro lado, el profesor explicó que existen los sistemas de contribución definida, del cual Chile fue pionero a principios de los 80 y que en el país perdura hasta hoy, con la incorporación de otros elementos.

Sistema de beneficios definidos o sistemas de reparto: Los trabajadores durante su vida laboral deben imponer un porcentaje de su salario y ese dinero que contribuyen generalmente se ocupa para pagar las pensiones de los actuales jubilados. “Si Chile estuviera este sistema, las cotizaciones de ahora, 2021, se ocuparían para pagar las pensiones de las personas que ya están jubiladas.” En este sistema, lo que se recibo de pensión es un porcentaje definido, el 70%, el 80% o el 90% de los últimos salarios. “Es definido porque desde que estoy contribuyendo, sé que, si logro llegar a la meta, voy a tener una porción de porcentaje de esa medida de salario.”

Lo bueno de este sistema, explicó el académico, es que la pensión debería ser una alternativa al salario que permite tener una calidad de vida razonable. “Esa es la dimensión de suficiencia. El problema es la dimensión de la sustentabilidad, es decir, que los beneficios se puedan mantener, no solo hoy sino en el futuro previsible.” Y eso depende de variables asociadas a demografía.

Sistemas de contribución definida: En este sistema, los trabajadores tienen claro cuánto contribuyen al sistema. Yo sé cuánto % del salario impongo en una cuenta que es individual, propiedad del trabajador, similar a una cuenta de ahorro al nombre del trabajador, pero con detalle que es ilíquida, es decir que puedo poner plata, pero no sacarla y debe tener cierta cantidad de resguardo en cómo se puede o no se puede invertir.

Esto implica que la sustentabilidad del sistema está garantizada por construcción, porque lo que el trabajador logre juntar sea mucho, regular o poco, se transforma en una pensión, pero implica que si logró ahorra mucho, se puedo transformar en una pensión alta, en cambio sí logró ahorrar poco, lo que recibiré es poco también. La sustentabilidad en cambio no es tan frágil como en el otro sistema. La suficiencia es la que está en signo de interrogación y depende de varios factores, como el monto que logré cotizar o cuando coticé, si el mercado financiero tuvo un desempeño bueno o malo.

“En el caso de Chile desde hace más de una década que existe consenso que parte del problema de suficiencia tiene que ver con la densidad de cotización, y eso implica que para un grupo de trabajadores las pensiones que obtiene difícilmente pueden calificarse como suficiente. Ese es parte del descontento y de la desconformidad que hay.” Cuando el sistema se introdujo a principio de los 80 se creó un tipo de expectativa sobre el nivel de pensión que los trabajadores podrían tener al jubilar.

Los 3 pilares del sistema de pensiones chileno

Generalmente los sistemas de pensiones son complejos, compuestos por distintos elementos.  En el caso del sistema chileno, este está compuesto por 3 pilares.

Pilar Solidario: Enfocado en evitar la pobreza en la vejez, financiado por impuestos generales. “Se trata de un piso de pensión básica solidaria, no es muy alta, el monto es calculado para que deje a la persona un poco por encima del umbral de pobreza”. Una persona que no cotizó nunca nada, puede recibirla bajo ciertas condiciones de focalización de ingreso, de residencia en el país y de edad. No es universal, y justamente, uno de los elementos que está en discusión es si debe existir una pensión universal, explicó el profesor.

También funciona como complemento estatal para quienes tienen una pensión muy baja.

Este pilar fue reformado el 2019, pos estallido social, se hizo más generoso.

Pilar de ahorro obligatorio: El más sujeto a polémica. Los trabajadores deben ahorrar un 10% de su salario imponible con cierto tope y se destina a una cuenta individual. Los gruesos de los ahorros del sistema chileno son de este pilar, su objetivo es suavizar consumo, es decir, “haber ahorrado suficiente para que mis posibilidades de consumo no caigan tanto al jubilarme” Fue introducido en el año 1981. El ahorro obligatorio que se genera en Chile difícilmente se puede calificar de alto, es un 10% promedio mientras que en los países de la OCDE es de18%. “No ha habido forma de tocarlo. Llevamos 4 o 5 años de discusión, que si se va a subir a un 16% y si lo paga el empleado o el empleador. Y tampoco acompaña el ahorro voluntario.”

Pilar de ahorro voluntario: En Chile opera bajo incentivo tributario. “Este pilar es usado pero la cobertura es de rentas altas o medias altas, no es algo que el gran universo de trabajadores realiza.”

Modalidades de pensión

A grandes rasgos hay dos productos de pensión, se pueden combinar. Retiro programado y renta vitalicia.

Retiro programado: Si una persona se jubila por retiro programado, el fondo que ha acumulado durante toda su vida laboral sigue estando en una Administradora de Fondos de Pensión (AFP). Sigue siento de propiedad del trabajador y cada año se calcula cuál es la pensión que se le puede pagar a la persona, de forma que sea sostenible, es decir que no se vaya a quedar con saldo 0.

Pero este sistema no cubre riesgos de mercado ni de longevidad, es decir el ahorro sigue estando en al AFP, y si por ejemplo, hay un descalabro en el mercado financiero, o si el fondo cae, la pensión va a caer. Lo mismo ocurre al revés, si la rentabilidad en un año es muy buena y el fondo crece, favorece la pensión.  “Hay un riesgo de mercado. Y de longevidad porque si bien el cálculo se hace para que el jubilado no se quede sin saldo, no hay una garantía para que eso no ocurra.” Lo que tiene a favor es que los fondos son heredables. Además, se puede optar por sacar el 10%, “lo que obviamente implica que su pensión será más baja, pero ganará liquidez hoy.”

Renta Vitalicia: Es ofrecida por las compañías de seguros de vida. El dinero que tenía ahorrado, pasa a ser parte de una seguradora que recibe mi fondo y el de cientos de personas que se están pensionado.  Con eso la aseguradora hace un pool de recursos con los cuáles invierte, pero es la seguradora la que asume el riesgo de mercado y de longevidad, es decir si una persona vive hasta los 103 años, le deben seguir pagando la pensión. Al contrario, si vive poco tiempo, el dinero no es heredable.

Para el caso de los retiros, como el fondo ya no es de las personas, no pueden sacar lo que ya no les pertenece. “Lo que se van a hacer ahora es que las aseguradoras tienen una reserva técnica para garantizar el pago y que no sea tan riesgoso, y es de esa reserva que en un principio se va a tomar el 10% de las personas que así lo deseen.”

Situación del sistema chileno pre 2020

Ya antes de la crisis sanitaria había un descontento de buen parte de los trabajadores con el sistema de pensión. “Hay muchas personas a las cuáles se les hace muy complejo llegar a tasas de reemplazo que les permitan tener buena calidad de vida. Tenemos el sistema desde el año 81 con valores de parámetros del año 81 y con supuestos que han resultado no tan buenos como se esperaba años atrás, densidad de cotización quizás el principal. Alguien que tiene un salario constante, vida laboral completa, puede tener algo así como una pensión que sea un 70% de sus últimos salarios. En la práctica, las densidades de cotización es 50% para los trabajadores chilenos”.  

La esperanza de vida ha aumentado, y quien tienen un salario constante con densidad alta puede llegar a una tasa de reemplazo de 70%, pero en la práctica y -eso es bueno- los salarios han crecido y lo que ocurre es que se hace más difícil que ahorrando solo un 10% se pueda tener una tasa de reemplazo más alta porque mi salario es más alto cuando ya estoy cerca de jubilar.

La rentabilidad es algo que en las últimas décadas fue mejor en promedio a lo que se esperaba, eso es lo único que ha sido más favorable que lo que inicialmente se pensaba, aunque no alcanza a compensar lo otros elementos.

Retiros 2020- 2021

“Para poner un poco el contexto en lo que ocurren los retiros, sirve para entender que el echar mano de los fondos de pensión no fue algo antojadizo, sino que la consecuencia de miles de personas desocupadas a principios del año 2020. Se destruyó el empleo, la pandemia pegó muy fuerte y es en ese contexto que se originan las discusiones de los retiros. Si el ingreso familiar de emergencia se diseñó bien o mal y si era suficiente o no, es otra discusión.”

El primer retiro lo solicitaron 10 millones y medio de personas, y el segundo – que estaba sujeto a impuesto-lo sacaron 7 millones y medio de personas, lo que puede aumentar porque hay hasta un año de plazo para hacer la solicitud.

¿Qué tanto afecta esto al sistema? “Depende de la trayectoria laboral de estas personas pos retiro. ¿Las personas que retiraron, son personas que vieron interrumpido su ingreso por la pandemia o no? Después que retiraron, ¿Cuál ha sido su regularidad a la hora de poder seguir cotizando? El peor escenario es personas que retiraron todo y después se esfumaron den sistema previsional, ese es el peor escenario para ellos.”

Propuestas de reforma

En este punto, el profesor Villatoro prefirió mostrar algunas cifras:

Tasa de reemplazo: En Chile alcanzan un 30% mientras que en los países OCDE un 55%

Gasto público en pensiones como porcentaje del PIB: 3% promedio en Chile. En Francia un 8% y en Italia casi un 16% de su PIB lo destina al pago de pensiones.

Tasa de % de cotización de salario: En Chile, poco más de 10%, en los países OCDE  18%

“Uno tiene lo que pone en el sistema de pensión. Lo que mí me resulta incómodo es tratar de venderle a la persona la idea que no cuesta nada tener pensiones altas y buenas. Cuesta, y ese costo hay que pagar hoy, ya sea a través del involucramiento del estado o de una tasa de ahorro individual más alta. Uno puede discutir si a cargo del empleador, o a cargo del empleado, pero no es gratis, soluciones mágicas no hay.

Cuando el sistema de pensiones ganó notoriedad en Chile, eso para mí abría una oportunidad para aprender del sistema, de sacudir la inercia de 40 años sin hacerle cambios a parámetros que son importantes. Hasta ahora no hemos podido aprovechar esta oportunidad. Necesitamos gente informada, crítica del sistema sí, porque todo es perfectible, pero sobre la base de realidades, no sobre la base de mitos o de cuentos, o de historia bonitas.”

 

 

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