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La Araucanía: un diálogo indispensable

13 de Agosto 2020 Noticias
La Araucanía: un diálogo indispensable

El Magíster en Comunicación Política y Asuntos Públicos analizó el recrudecimiento de la violencia en La Araucanía con el periodista Pedro Cayuqueo y el antropólogo social Pablo Ortúzar.

En las últimas semanas las noticias sobre diversos hechos relacionados con el conflicto mapuche en la Araucanía se han intensificado y en este escenario, el Magíster en Comunicación Política y Asuntos Públicos de la Escuela de Comunicaciones y Periodismo UAI, realizó un debate en la que participaron Pedro Cayuqueo, periodista y escritor, Pablo Ortúzar, antropólogo social, magíster en análisis sistémico e investigador IESChile , moderado por Bárbara Fuentes, Directora de docencia de la Escuela de Comunicaciones y Periodismo, en donde analizaron lo que está pasando y algunas luces de lo que podría venir respecto del conflicto mapuche.

Bárbara Fuentes abrió el debate respecto a que si lo que está sucediendo es una escalada como la percibida en años anteriores o ahora sí es una instancia que permitiría cambiar el eje y posibilitar un discusión más profunda respecto del conflicto.

Pedro Cayuqueo planteó que a su juicio lo que estamos viendo estas últimas semanas es un deja vu de escenarios que ya vivimos anteriormente: “Ha habido unas tres o cuatro huelgas de hambre carcelarias bastante largas y dramáticas que han puesto el tema en la agenda de distintos gobiernos. De hecho, al propio primer gobierno de Piñera le correspondió inaugurar su mandato con una huelga carcelaria que protagonizaron líderes de la Coordinadora Arauco-Malleco (CAM).

Para el periodista este es un escenario bastante recurrente en la medida en que la criminalización de la protesta mapuche y el abordaje policial que privilegian todos los gobiernos ha llevado a una gran cantidad de militantes de la causa mapuche, por distintos delitos -algunos asociados a las demandas de tierra, otros asociados a la conflictividad que hay en zonas rurales o probablemente asociadas al bandidaje rural-, a ser detenidos, y “la prisión se transforma como en la última trinchera de resistencia política cuando no existen canales de comunicación ni negociación formales entre los mapuches y el Estado”.

Sin embargo, Cayuqueo puntualizó que la diferencia que ve en esta ocasión es que a su juicio la situación actual coincide con un gobierno que está absolutamente debilitado, que viene intentando salir de una crisis interna y en un momento en que Chile está viviendo un proceso de revuelta social en pausa por la pandemia y, además, ad portas de un proceso constituyente: “La huelga está en un momento bien dramático, ya se cumplieron más de cien días y con la determinación de algunos presos, entre ellos el machi Celestino Córdova, de llegar hasta las últimas consecuencias ”.

Por su parte, Pablo Ortúzar, indicó relevante destacar algunas cosas en las que coincide con Pedro Cayuqueo: “en el tema mapuche hay desacuerdos históricos que en Chile aún se discuten, se disputan y se relativizan y me parece que eso es parte del problema que nos lleva a la situación actual”.

Para el antropólogo del IES, el conflicto que se está viviendo hoy no tiene 500 años: “esto no es la continuación de La Araucana, aquí el Estado chileno después de la Guerra del Pacífico invadió la Araucanía de manera brutal, los mapuches fueron desplazados a las zonas más pobres del territorio que habían ocupado desde hace mucho tiempo y eso nunca fue reconocido, ni reparado, ni nada”.

Asimismo Ortúzar sostuvo que también hay toda una historia de dirigentes mapuches importantes intentando representar las demandas de su pueblo frente a la autoridad chilena y esta siempre dilata el tema:  “En el caso específico del conflicto que se vive hoy, está mezclada esta historia de ocupación del Estado chileno del territorio araucano con el proceso de instalación de las forestales en los ’80 hasta los ’90 y en particular la política que asumió la Concertación en torno a las tensiones que se provocaron en esa zona”.

A juicio de Ortúzar, el punto más polémico de la huelga actual -y que la diferencia de las anteriores-,  es el caso particular de Celestino Córdova quien está condenado por haber participado en actos que terminaron en la muerte de dos personas que fueron quemadas vivas: “es un acto de una brutalidad y una violencia que obviamente cuesta mucho aceptar el marco que se le pretende dar y las libertades o privilegios que está demandando. Ese creo yo, es uno de los puntos de tope de la discusión y que impide ver el resto de los casos o considerar el resto de las demandas”.

Por su parte Cayuqueo planteó que si bien pareciera que la huelga se ha tomado la agenda, lo cierto es que hay otros temas: “la huelga pone el tema en la agenda y lamentablemente, estamos en el punto más pobre de relaciones Estado-Pueblo Mapuche y eso es muy peligroso… éste es un tema que tenemos que sacarlo adelante no solamente los mapuches, tenemos que incluirla en las luchas democratizadoras de la sociedad chilena en general y del resto de los pueblos indígenas”.

Finalmente el periodista afirmó que corresponderá a futuros gobiernos pensar y plantearse una agenda de verdad de diálogo político con el pueblo mapuche y sus distintas expresiones, incluidas las organizaciones más radicales.

Ambos expositores concordaron en que la violencia es la derrota de la política y que más allá de estar de acuerdo o en desacuerdo en este caso actual -que incluye elementos que lo hacen particularmente complicado- es muy necesario instruirse, revisar la historia, entender el conflicto, y conocer la historia del pueblo mapuche.

¿Cómo se resuelve este tema? finalizó diciendo la académica UAI. “Tapihue 2025” fue la propuesta de Cayuqueo que fue apoyada por Ortúzar y Fuentes. ¿Qué propone? Revivir el Tratado de Tapihue, un acuerdo  suscrito el 7 de enero de 1825 donde la sociedad chilena y el pueblo mapuche pudieron volver a tener interlocusión política y lazos sociales que llevaron a la paz.

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