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IoT: una verdadera revolución

23 de Septiembre 2021 Noticias

El Internet de las Cosas (Internet of Things, “IoT”) es el resultado de la combinación de tres elementos: conectividad, sensores y personas o procesos. Esta conjunción da pie a una “verdadera revolución”, señala Miguel Carrasco, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias UAI, ya que –explica- permitirá a las organizaciones y empresas mantener un control, monitoreo, sistematización de equipos, procesos e incluso, la gestión de las personas en forma remota y automatizada.

En esa línea, el académico, Doctor en Informática por la Universidad Pierre et Marie Curie, Francia, aborda las ventajas de IoT, cómo se encuentra el ecosistema de esta tecnología en el país, en qué sectores y aplicaciones se ve su uso de manera más predominante, y las proyecciones de cara al futuro.

¿Cuáles son las mayores ventajas de la implementación de IoT?

Una de las mayores ventajas es la adquisición de datos. Si bien en sus inicios IoT estuvo más centrado en la capacidad de reacción de los procesos -por ejemplo, la activación de alarmas o triggers-, hoy en día, la mayor ventaja radica en el uso de los datos generados por los sensores, ya sea para construir modelos predictivos de fallas o procesos, o bien a través de un análisis descriptivo de los datos. Lo anterior se encuentra más cercano a herramientas del área de analítica de datos, ya sea a través de algoritmos de Machine Learning, o de técnicas más robustas basadas en herramientas de Deep Learning. Muchas de ellas se encuentran disponibles en la mayor parte de las plataformas Cloud de grandes actores como AWS, Microsoft, Google e IBM.

¿Hay un ecosistema de desarrollo en torno a esta tecnología en el país? ¿Cómo se podría potenciar?
Para que IoT pueda ser una realidad en diversos contextos, es necesario que exista una red de telecomunicaciones extensa y robusta. En este sentido, en Chile las grandes empresas de telecomunicaciones son las que han tomado la delantera, y están impulsando su uso a un mayor número de clientes. Del mismo modo que la pandemia ha generado grandes cambios en la relación entre los empleados a través del teletrabajo, lo mismo debiera ocurrir con los procesos automatizados basados en IoT. La automatización en Chile aún es de nicho, y falta mayor inversión para que las empresas comiencen a realizar este cambio de paradigma.

¿Qué tan avanzado se observa el uso de IoT en Chile?
En los últimos años, el mayor liderazgo lo han llevado las grandes empresas de la industria minera, en particular, en una sub área conocida como Industrial Internet of Thing (IIoT). Sin embargo, a nivel nacional, la mayoría de las empresas desconocen el potencial de negocios e impacto que puede traer consigo la implementación de IoT en sus procesos productivos. Lo anterior se debe a la falta de información sobre sus ventajas y casos exitosos de implementación.

A pesar de ello, sí han existido casos muy relevantes. Hace algunos años, la Empresa de Servicios Sanitarios del Bio-Bío S.A., llevó a cabo un piloto que conectó 6.000 hogares conectados bajo una red NB-IoT. Este fue el primer caso real en América Latina en lograr este tipo de instalación en una empresa sanitaria a gran escala. Para ello se asoció con Huawei (a través de una red NB-IoT) y Kamstrup (desarrollador de medidores inteligentes), bajo el alero de Telefónica I+D. El principal beneficio del sistema fue conocer el consumo diario, facilitar la facturación real, detectar fugas y otras situaciones anómalas en el hogar. Como meta se propusieron lograr un 20% de disminución en pérdida de agua. Este desafío no es menor ya que la pérdida de agua en Chile constituye a un tercio del agua potable debido a filtraciones que generalmente son difíciles de detectar.

Miguel Carrasco, académico de Ingeniería UAI.

¿En qué sectores y tipo de aplicaciones podemos ver uso de IoT hoy principalmente?
A nivel mundial, IoT está siendo empleado en un gran universo de industrias y empresas. Según información de IoT Analytics, se espera que de aquí a 20 o 25 años más, el mercado de IoT puede representar los 15 trillones de dólares. La industria de IoT abarca aspectos tan distintos como vehículos, personas, mascotas, control sistemas embebidos, sistemas de comunicación, ciudades, casas inteligentes, telemedicina, salud, administración de edificios inteligentes, seguridad, consumo energía, y automatización de agricultura. Si en algún momento teníamos un producto no inteligente, ahora es posible transformarlo a uno inteligente con la capacidad de monitorear su estado y condición.

¿Cómo puede aportar la academia en este sentido?
Para que la implementación de un producto basado en tecnologías IoT sea exitoso, se requiere un análisis exhaustivo de las distintas variables y factores que permitan diseñar y evaluar una implementación en forma adecuada al problema y su contexto. La academia puede aportar en favorecer el desarrollo de soluciones piloto y experimentales gracias al mayor de nivel de desarrollo existente en sus laboratorios y su menor costo de desarrollo comparado. En general, muchas empresas en Chile adquieren tecnología, pero la inversión en I+D es baja. En este sentido, desde hace muchos años, varias universidades chilenas han ido evolucionando en el desarrollo de laboratorios de mayor complejidad, integrando el diseño de prototipos de alto nivel, y su integración con la electrónica y el software; ingredientes fundamentales para diseñar una solución en esta área.

En la UAI, actualmente se encuentran en curso varios proyectos a nivel de prototipos asociados a la industria minera, y se implementaron con éxito proyectos en la industria agrícola con fines de investigación. Desde el lado formativo, la UAI está brindado cursos abiertos a todo público sobre IoT, y se espera abrir en un futuro diplomados asociados al desarrollo de sistemas IoT.

Retos y proyecciones
Miguel Carrasco explica que, a lo largo de los años, han ocurrido múltiples avances que han permitido una evolución exponencial en el desarrollo de internet de las cosas. Entre ellas se encuentran la miniaturización de sensores, el menor costo y consumo de los sensores, una mayor variedad de sensores y actuadores, el desarrollo de la comunicación inalámbrica, una mayor cobertura internet, un mayor nivel de autonomía de las baterías, el desarrollo de herramientas de inteligencia artificial, una mayor capacidad de cómputo y, al mismo tiempo, mayor capacidad de análisis de datos.

El académico hace especial énfasis en que un punto de gran relevancia son las proyecciones del mercado IoT para los siguientes años. “El año 2011 se estimaba que 50 billones de dispositivos estarían conectados a la red para el año 2020; hoy en día este número se ha ajustado a 11.7 billones”, indica, y agrega que, según la corporación japonesa Taiyo YUDEN, se espera que los próximos 30 años la cantidad de dispositivos que estén conectados a la red pueda alcanzar los 10 trillones con un número aproximado de 50 trillones de sensores instalados. “Si bien para el año 2016 el nivel de esta tecnología era transformacional, hoy en día IoT es un área que ha impactado con mayor fuerza a toda la industria”, concluye.

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