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Emprendimientos con sentido: los fundadores de Palpa, Mycobites y Migrante visitan la UAI

19 de Agosto 2022 Noticias
Emprendimientos con sentido: los fundadores de Palpa, Mycobites y Migrante visitan la UAI

Josefa Cortés, Juan Enrique Bernstein y Diego Fleischmann ahondaron con estudiantes sobre sus emprendimientos en una nueva charla del ciclo "Conversaciones sobre Negocios".

A Josefa Cortés, Juan Enrique Bernstein y Diego Fleischmann no les había tocado exponer juntos antes de subirse al escenario del auditorio de la Universidad Adolfo Ibáñez, pero, sin embargo, los tres tienen algo en común: a pesar de que pertenecen a diferentes generaciones (Josefa egresó hace solo dos años, mientras que Diego tiene a su haber la creación de más de catorce empresas y Juan Enrique lleva alrededor de siete años desarrollando su emprendimiento) los une, primero, que los tres son emprendedores y segundo, que todos están generando impacto social y ambiental con sus proyectos, a pesar de ser éstos muy diferentes.

Por eso, el nombre de la charla que dictaron en la UAI fue “Emprendedores con Sentido”, exposición que se enmarca dentro del ciclo “Conversaciones sobre Negocios” que modera  Andrés Benítez.

¿De qué se tratan sus emprendimientos?

Palpa es el proyecto de título de Josefa, diseñadora, y consiste un dispositivo que ayuda a la detección del cáncer de mama mediante el autoexamen en la ducha. Josefa comenzó a trabajar en la idea luego de que una persona muy cercana a ella fuera diagnosticada con esta enfermedad: “ella había sentido una anomalía, pero pensó que era un poroto de grasa, algo normal. Años más tarde, cuando fue a chequeo médico, le dijeron que lo que ella había tocado era en realidad, cáncer de mama. Comencé a investigar y descubrí que el 30% de los casos de cáncer de mamas afecta a mujeres menores de 40 años. Por eso desarrollé Palpa, que lo que busca es incluir el autoexamen de mama en la rutina de la mujer desde que es joven.”

Hoy, si bien Palpa está presente en farmacias, su modelo de negocios está enfocado en convenios con empresas. “Nosotros queremos llegar a las colaboradoras de las empresas mediante regalos con sentido, pero también aportar en la parte educativa, con charlas. Hoy tenemos cerca de setenta convenios con empresas chicas y grandes, más de 25 mil mujeres tienen su Palpa y siete han detectado anomalías gracias al dispositivo, lo que nos llena de orgullo”, contó Josefa.

Juan Enrique Bernstein, por su parte, cuenta que Mycobites es una plataforma de desarrollo de alimentos en base a hongos: “llevo siete años en el mundo de los alimentos, partimos cultivando nuestros propios hongos. Soy ingeniero comercial, pero hoy estoy a cargo del área I+D de la empresa, en donde mezclamos food science con data science para crear alimentos que antes no existían. Alimentos que tengan un impacto positivo en el planeta, sustentables, que usen poca agua, poca tierra y emitan pocas emisiones a la atmosfera. Que sean además saludables para las personas: alto en proteínas, bajo en carbohidratos, etc. “

Hace dos años, contó Juan Enrique, ya están en el mercado con la primera hamburguesa en base a hongos del mundo. “Estamos en más de 100 restaurantes buscando promover esta categoría de alimentos, donde prime el valor nutricional y su impacto en el planeta tierra”, señala.

Diego Fleischmann, quien es ingeniero comercial UAI y tiene gran experiencia en la creación de empresas, está enfocando gran parte de su energía de hoy en Migrante. “yo soy empresario gracias a esta universidad. Yo descubrí acá el tremendo impacto trasformador que tienen la empresa”, dijo.

Migrante nace hace cuatro años atrás en una conversación con dos amigos. Diego recién habían vendido otro emprendimiento, Habla y estaban pensando qué hacer “en la segunda mitad de nuestras vidas. Nos preocupaba el tema de la migración, especialmente la gran cantidad de migrantes venezolanos, que tienen un talento único. Queríamos echarles una mano. Partimos apoyando con créditos a doctores para que pudieran convalidar sus títulos profesionales y para que pudieran arrendar departamentos, porque les pedían garantías. Pero llegó la pandemia y me fui entusiasmando con la empresa, tanto que tenía comprometido todo capital que había ganado.”

El segundo paso, contó, fue enfocarse en cómo apoyarlos para que pudieran trabajar. “Muchos podían generar dinero haciendo delivery, por lo que comenzamos a financiar motos. Y como no habían suficientes, comenzamos también a vender motos. Resultado: Hoy somos la empresa que más motos vende en Chile, y estamos también en Chile, Perú y México.”

Una idea no es suficiente: el siguiente paso

Posteriormente Andrés Benítez quiso profundizar en cómo lo hicieron estos 3 emprendedores para lograr financiamiento para sus proyectos, el siguiente paso a una buena idea.

Josefa explicó que, en su caso, postuló a diferentes concursos esperando que Palpa llamara la atención. Incluso ganó uno, y empezó a postular a fondos internos de la universidad y también a  fondos CORFO. “Son capitales que te ayudan a partir, a formar la sociedad, a contratar a una persona. Ya teniendo un primero producto y saliendo al mercado con él, a nosotros nos ayudó a encontrar inversionistas.”

En el caso de Mycobites, el camino fue muy difícil. Postularon a alrededor de 7 fondos CORFO y no fueron beneficiados con ninguno. “¡Nosotros encontrábamos que nuestro emprendimiento era lo más innovador y entretenido del mundo, pero CORFO no tanto!” Por eso, cuenta Juan Enrique, decidieron agregarle valor, se aliaron con la UC y se dieron cuenta que “es mucho más fácil ganarse plata si uno tiene un prototipo más palpable, más visible. Y ahí sí empezamos a ganar algunos fondos.”

En la pandemia Mycobites llegó a Broota, plataforma de crowfunding, y ahí les fue bien: “en ese momento, en plena pandemia, la gente estaba buscando nuevas alternativas.”

En Migrante el proceso fue diferente porque ya tenían un capital propio. Pero “para los que pensamos en grande, la plata nunca alcanza.  Yo siempre he andado corto de plata, por definición. Creo que Chile es un tremendo lugar para emprender. Si tienes un plan de negocios bueno y eres obsesivo, si la idea es buena, la probabilidad que no levantes algo de capital para empezar es baja. Además, hay una comunidad de emprendedores que nos estamos apoyando mucho. Por lo tanto, está CORFO, hay inversionistas ángeles y una red muy importante para emprender.”

“¿Cómo hacer para no perder esta obsesión? ¿Y es bueno tenerla?” preguntó Andrés Benítez a los tres invitados.

Josefa dice que sí, aunque a veces esa misma obsesión te nubla. “Yo había diseñado todo el producto y cuando empiezas a recibir feedback, hay veces que no quieres ni escuchar. Pero hoy en día una empresa no es viable si no tiene algún tipo de impacto”.

Para Juan Enrique la obsesión es muy importante para lograr convencer a otros. “Si un inversionista ángel  no ve la obsesión, la pasión -obviamente con un plan de negocios atrás-  no funciona. Hay que creer en la idea, tener un propósito, una misión y ahí son claves los socios, que, en los momentos difíciles, te levantan”, sostiene.

Diego agregó que saber cuidarse también es  relevante, para mantenerse con la energía necesaria para los proyectos.  “Cuando uno está bien y cuando se cuida, con la familia, con los amigos, cuando uno lo pasa bien uno se mantiene saludable y con energía”.

Te invitamos a ver la presentación completa “Emprendedores con sentido” en la parte superior de esta página.

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