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¿Cómo se nace en Chile?

25 de Noviembre 2020 Noticias

La académica de la Facultad de Artes Liberales, Michelle Sadler, ha dedicado gran parte de su investigación a desmitificar las creencias culturales que equiparan la tecnología del parto con el progreso, la seguridad y la conveniencia contribuyendo a la aceptación generalizada de la tecnología y las intervenciones del nacimiento.

En ese contexto la antropóloga social y Master of Science en Antropología Médica, expuso en el seminario “La forma de nacer y su impacto a corto, mediano y largo plazo”, organizado por el Centro Latinoamericano de Perinatología (CLAP) de la Organización Panamericana de la Salud/ Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) que tiene como propósito mejorar la salud materno-perinatal.

Esta instancia buscó problematizar el exceso de intervenciones obstétricas, dado que existe cuantiosa evidencia científica que demuestra los daños que genera su sobre utilización.

“Las cesáreas en Chile se realizan en alrededor de un 50%, lo que sitúa a nuestro país en el extremo respecto al exceso de intervenciones obstétricas de rutina que han probado ser innecesarias y hasta dañinas para la salud de la madre y el recién nacido, y  que además, van acompañadas de abusos y falta de respeto de diversa índole hacia las mujeres, revela Sadler.

En su exposición la académica UAI mostró cómo a través de su investigación se ha visibilizado la experiencia de usuarias de los sistemas de salud como componente esencial del diseño de políticas y programas inclusivos y participativos: “he podido mostrar formas de abuso y violencia en la atención de salud que estaban ocultas bajo la hegemonía “técnica” de las prestaciones, aportando una perspectiva de género a dicho análisis”.

Asimismo la investigadora presentó evidencia sobre los efectos negativos que una atención deficiente puede tener en la salud mental perinatal, lo cual tiene consecuencias tanto en la salud a mediano y largo plazo de la madre y del recién nacido. “Se tiende a plantear que los factores de riesgo para el desarrollo de trastornos del  ánimo perinatales provienen principalmente de la historia de vida previo a los embarazos cuando el daño también se puede producir como efecto de la misma atención obstétrica, situación que la OMS ya ha alertado en diversas declaraciones”, cierra Sadler.

Revisa el seminario, aquí. 

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