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La prohibición de interlocking de directores ¿Qué está en juego?

11 de Agosto 2022 Columnas

Todos podemos intuir que el hecho de que una persona sea director en dos empresas competidoras (interlocking) afecta negativamente a la competencia. En las sociedades anónimas, los directores tienen derecho a revisar toda la información de la compañía. En consecuencia, ser director en dos empresas competidoras es un problema, no solo por el riesgo de que existan traspasos informativos entre ambas. También resulta problemático que un director, imposibilitado de dividir su cerebro en dos áreas incomunicadas, colabore en la adopción de las decisiones mas relevantes de una empresa con conocimiento de lo que ocurre en la otra. Asimismo, es difícil que los demás directores no consideren que su par está adoptando tal o cual decisión “por algo”, es decir, considerando (no puede evitarlo) lo que sabe de la sociedad competidora. Es evidente que esto facilita que las empresas puedan mantener un equilibrio de competencia menos agresiva.

Pero esto no solo afecta a la competencia en los mercados, sino que también a las estructuras de gobiernos corporativos. Si en un determinado país, las posibilidades de mantener equilibrios de escasa competencia son altas, vale la pena diversificarse en distintos mercados en los que se pueda mantener ese equilibrio. Esto determina que sea más conveniente adquirir empresas con participación relevante en un mercado que arriesgarse a generar nuevos negocios.

En un mercado como éste, será más exitosa una empresa organizada como un grupo de gran tamaño, con participaciones en diversas áreas de la economía, con menor riesgo de ser desafiado. En caso de que las cosas vayan mal en un área de negocio, la dirección del grupo podrá (aunque sea ilícito) trasladar los recursos del negocio enfermo al negocio sano, dejando morir al enfermo junto con las inversiones de los minoritarios y de los acreedores. Por lo tanto, si una empresa llega a tener un tamaño relevante en un determinado sector de la economía, más le vale a su propietario adquirir otra empresa y seguir controlándola que diversificarse adoptando posiciones minoritarias. En este estado de cosas, obviamente, se desincentiva la inversión, la innovación y la competencia y, para ser exitoso, llegado un cierto tamaño, es crucial evolucionar para constituir un gran grupo.

Tal como otras reglas de gobierno corporativo y libre competencia, la prohibición de interlocking es un factor que contribuye al fenómeno que hemos descrito, la concentración agregada, que es característico de economías que, como la chilena, llegan a un nivel medio de desarrollo. Una aplicación adecuada de la prohibición de interlocking ayudaría a Chile a avanzar hacia mercados más competitivos, pero no en beneficio de los, sino que también para las empresas.

 

Publicado en La Segunda

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