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El tipo de mérito

6 de diciembre 2018 Columnas

Señor Director:

Si bien el mérito en la selección escolar a partir de alguna edad es relevante (editorial del 4 de diciembre), hay que explicar qué se entiende por tal (irónicamente, “meritocracia” es el neologismo de Michael Young en “The Rise of Meritocracy” (1950) para describir la distopía a la que llevaría un sistema educativo basado en el mérito).

Para Young, “mérito” era “CI plus esfuerzo” -similar a Locke, para quien se trataría de “aptitud natural plus esfuerzo”. Este entendimiento es corriente: en contextos deportivos es “aptitud natural plus entrenamiento”, siendo “entrenamiento” una aproximación al esfuerzo. Aquí, el índice definitorio del mérito es el resultado. Pero también se lo suele entender como esfuerzo -y así consideramos como meritorios a los que se esfuerzan, aunque no logren demasiado-.

Y bien, ¿a qué tipo de mérito refiere la ministra y su editorial? ¿Al mérito como resultado (aptitud natural plus esfuerzo), o como disposición (esfuerzo)?

Esto es importante.

Primero: siendo la aspiración de la justicia igualitaria el neutralizar desventajas que se retrotraen a factores por los que no podemos ser considerados como responsables (condiciones socioeconómicas de socialización y características naturales), se esperaría que los procesos de selección educativa se hiciesen cargo de las asimetrías naturales y sociales, de modo que los más desaventajados pudiesen acceder a buenas ofertas educativas, lo que no sucede si lo que se considera para la asignación es el “desempeño” (resultado), como afirma su editorial (dado que este refiere también a aptitudes naturales y contextos socioeconómicos por las que no se es responsable).

Segundo: Young afirma en su distopía que con la meritocracia los más capaces (CI plus esfuerzo) adquieren la moralidad que les permite justificar sus propios logros ante sí mismos y los otros, y así llegar a creer que lo que somos y tenemos es lo que merecemos, de modo que los que tienen poco, tienen lo que se merecen. Sin cualificaciones, la referencia al mérito como esfuerzo y aptitud natural sustenta la moralidad de los ganadores.

Si bien la excelencia académica debe ser relevante para la asignación educativa, se deben implementar mecanismos institucionales efectivos que neutralicen desventajas sociales que se retrotraen a la lotería natural y social, también en los procesos educativos.

Publicada en El Mercurio.

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