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“Chile ha sido ejemplo de liderazgo en el desarrollo de Empresas B”

8 de Octubre 2020 Noticias

Las empresas B son organizaciones que funcionan bajo altos estándares sociales, ambientales y de transparencia, utilizando el poder del mercado para dar soluciones concretas a problemas sociales y ambientales. El concepto nace en el año 2006 en Estados Unidos, y dentro de los principios que promueven está disminuir la pobreza, preservar el medioambiente y crear valor no solo para los accionistas sino también para la sociedad. Todas las Empresas B miden su impacto social y ambiental y se comprometen de forma personal, institucional y legal a tomar decisiones considerando las consecuencias de sus acciones a largo plazo en la comunidad y el medioambiente.

En Chile, en el año 2012, nace Sistema B, la primera organización fuera de Estados Unidos que se sumó al desarrollo y promoción de este nuevo concepto, específicamente para América Latina. Para lograr la certificación, las empresas toman un compromiso de mejora continua y ponen el propósito empresarial al centro de su modelo de negocios. El proceso de evaluación considera cinco áreas: Gobernanza, Trabajadores, Clientes, Comunidad y Medioambiente. A través de esta evaluación, disponible de manera gratuita en la web de Sistema B, se intenta ayudar a identificar todas las posibles áreas de mejora y oportunidades de la empresa para transformarla en un agente de cambio en la economía, protegiendo la misión y potenciando el triple impacto positivo, como explican en su sitio oficial.

Desde el 2012, son muchas las organizaciones que se han sumado a esta nueva manera de ver y hacer negocios. “No todas son empresas B, por supuesto. También hay muchas otras que, sin estar certificadas como B, cuentan con un propósito y generan impactos positivos a nivel social y ambiental. También hay muchas que se han abierto a explorar y entender cómo podrían tomar este camino y avanzan, poco a poco, en esa línea,” dice la profesora Verónica Devenin, quien asegura además que Chile un ejemplo de liderazgo en el desarrollo de Empresas B.

Sin ir más lejos, nuestro país ya tiene más de 100 empresas certificadas a la fecha. Además, el 2018, el sur de Chile fue sede de “Encuentro +B Global”, que por primera vez reunió a los principales líderes del Movimiento B de más de 40 países como Inglaterra, Alemania, Francia, Taiwán, Kenia, Australia, Estados Unidos y Chile. En total, más de mil personas llegaron a Puerto Montt, Puerto Varas y Frutillar para conocer, inspirarse y definir acciones conjuntas que ayuden a dar solución a problemáticas sociales y ambientales a través del mercado. “En Chile hay personas que llevan años trabajando con mucha energía para apoyar el desarrollo y transformación de las empresas para una nueva economía, y son muchas las organizaciones que se han ido instalado en este paradigma. Creo que deberíamos sentirnos orgullos por ello.”

A nivel global, la profesora asegura que cada vez surgen más voces, iniciativas, organizaciones y recursos que en su conjunto, buscan ayudar a avanzar en este camino de transformación de los negocios. Un ejemplo reciente es la creación del programa B Movement Builders, cuyo objetivo es que las empresas multinacionales se unan para liderar el cambio junto con la comunidad de B Corp (Empresas B), creando una nueva narrativa sobre el propósito de los negocios. “Este grupo está conformado por grandes empresas líderes a nivel global, que cotizan en bolsa con al menos mil millones de dólares en ingresos. Bonduelle, Gerdau, Danone, Natura, son algunas de las organizaciones participantes. Menciono estos ejemplos pues me parece clave, ya que muchas veces se considera que son solo las pequeñas empresas las que pueden permitirse este tipo de modelos.”

Otro ejemplo es Academia B a nivel LATAM y nacional, y B Academics a nivel global, organización a la que Verónica acaba de unirse, asumiendo como Chair of the Global Outreach and Engagement Committee en B Academics.

B Academics

B Academics es una comunidad global de académicos que busca avanzar en la investigación y formación en negocios cuyo propósito es tener un impacto social y ambiental positivo (por ejemplo, las empresas B), y que por tanto se transforman en una fuerza, en un motor de cambio, para alcanzar una mayor sustentabilidad.

En el caso de la profesora  Devenin, ella asume como Chair of the Global Outreach and Engagement Committee. Desde esta posición, lo que se busca es extender y consolidar la red de académicos involucrados o interesados en el desarrollo de este tipo de negocios. El objetivo es fomentar la difusión, participación, y colaboración en el ámbito académico en torno a esta materia; y desde lo académico, contribuir a los distintos actores que forman parte de la necesaria transformación hacia una nueva economía.”

Una nueva forma de hacer negocios

Desde una perspectiva académica, el rol que tienen las escuelas de negocios en la formación de nuevas generaciones de líderes empresariales es clave. “Ésto que antes se podía considerar un nicho, será la forma de hacer negocios en el presente-futuro. Tener un propósito, y generar impacto social y ambiental positivo, no dependerá solo de los valores o intereses que llevan a alguien a desarrollar un negocio sustentable. Hay cada vez más evidencia que inversionistas, trabajadores y consumidores están demandando progresivamente una transformación de los negocios en estos términos.”

Para ello, asegura la profesora, es muy importante que los estudiantes puedan aprender desde el principio en qué consiste una empresa con propósito social y ambiental, y poder mirar -desde esa perspectiva- las finanzas, la contabilidad, el marketing, las operaciones, etc. “Avanzar en integrar la sustentabilidad de manera transversal en el curriculum es, en este sentido, fundamental. Mientras los criterios de sustentabilidad se mantengan, en mayor o menor medida, al margen, estos seguirán desconectados de los pilares formativos de nuestras próximas generaciones. El mensaje será disonante.”

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