Doctor en Historia, profesor titular de la Facultad de Artes Liberales y director del Departamento de Historia y Ciencias Sociales de la misma facultad. Es miembro de número de la Academia Chilena de la Historia del Instituto de Chile.
La ausencia de vida empresarial y comercial pone en evidencia lo relevante que es la mantención del entorno, el cumplimiento de las reglas de convivencia urbana y la seguridad.
Hay esperanzas. Al parecer pronto habrá anuncios de reactivación del proyecto del terminal referido, esta vez en un acuerdo que involucra consensos, algo muy difícil de lograr en estos tiempos. Esta nueva licitación se transformará en una de las inversiones más altas que recibirá la ciudad.
Es de esperar que las próximas fiestas patrias sean nuevamente el punto de unión de los habitantes de un país que necesita paz, unidad en sus símbolos.
¿Qué se entiende por negacionista en Chile? Se cuestiona a quien quiera negar lo innegable, pero lamentablemente también se niega estudiar el contexto que explica -no justifica- el fin de la democracia en aquel año de 1973, algo que desde la mirada de la historia es una contradicción vital.
Cabe preguntarse si esta idea de tener un Palacio Consistorial pudiese ser una realidad para una ciudad que necesita mejorar su aspecto, y una forma de hacerlo sería construir una edificación emblemática o pensar en recuperar alguna de las edificaciones históricas aún existentes.
La crisis reciente asociada a la suspensión de los fuegos tiene que llamar a la reflexión a nuestras autoridades comunales en cuanto a que el “Año Nuevo en el Mar”, a estas alturas, es una joya patrimonial que hay que defender, y que dicho evento, fruto de la visión de Dighero y de la Liga Marítima de Chile, debe proyectarse en el tiempo.
Al país le conviene tener un gran puerto moderno y eficiente como se pretende construir en San Antonio, pero también hay que pensar en el crecimiento portuario a la largo del país.
El Concejo Municipal declaró al Rotary Club como Patrimonio Inmaterial, reconocimiento muy merecido para una institución que ha hecho historia en la vida porteña y del país y que está plenamente vigente, con enormes desafíos en el presente y futuro, y con una gran celebración de su primer centenario más que merecido.
Si hay un común denominador de todos los chilenos en su historia en estos más de doscientos años es ese símbolo tricolor, que pareciera que en estas últimas Fiestas Patrias ha estado más presente que nunca en nuestra sociedad, casi como un mensaje reforzado para quienes no supieron leer la importancia que tienen los emblemas históricos que han sido parte inseparable de construcciones identitarias como la chilena.
Elcano pudo añadir a esta empresa descubridora un tercer logro que no estaba en los planes de nadie: completar la vuelta al mundo y probar de paso que el planeta se podía circunnavegar completamente.
El puerto de Valparaíso, desde los tiempos coloniales era la principal entrada y salida del país, puesto que su cercanía con Santiago hacía que esta bahía fuese el lugar de circulación de personas que entraban y salían de la gobernación, ya fuese rumbo al Callao o hacia la península ibérica.
El instaurar un día especial para la celebración ha sido útil para que la ciudadanía en Valparaíso y también en el resto del país, tenga mayor conciencia de que en cada ciudad, cada pueblo, cada rincón del territorio hay huellas materiales e inmateriales que deben ser conservadas y conmemoradas.