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Agujero Negro: derribando mitos tras la primera imagen

2 de Mayo 2019 Noticias

El investigador y profesor del Departamento de Ciencias de la Facultad de Artes Liberales, Andrés Anabalón, realizó la charla “La sombra de un coloso” donde despejó algunos mitos y explicó la relevancia que tiene para el desarrollo de la ciencia y humanidad la publicación de la imagen de un agujero negro ubicado a 80 millones de años luz en el centro de la galaxia Mesier 87, hito en que Chile tuvo una participación relevante.

El académico, que se ha especializado en el estudio de este tipo de fenómenos, describió en qué consiste un agujero negro: “Tras el colapso de una estrella, toda la materia queda comprimida en un sector muy pequeño que puede dar paso a una estrella de neutrones o a un agujero negro”, indicó. De esta forma, se entiende a estos objetos como el estado final de estrellas más masivas que poseen un gran campo gravitacional y que no permiten que la luz salga de ellas.

Tras dejar claro esto, Anabalón hizo énfasis en aclarar que la fotografía no representa a un agujero negro en sí, ni tampoco su horizonte de sucesos, ya que eso es imposible. “Lo que se midió, y eso es lo que aparece en la foto, es la sombra del agujero negro”, aseveró.

Otro mito que se derribó durante la exposición, fue que esta captura representaba la primera evidencia real de un cuerpo con estas características. Eso no es así, debido a que “había evidencia circunstancial de la existencia de estos agujeros y, gracias a eso, fue que se pudo apuntar los telescopios al centro de la galaxia”, mencionó el investigador.

El estudio del comportamiento de las estrellas cercanas a la región donde se suponía se encontraba el agujero; y la foto captada por el telescopio espacial Hubble de la galaxia M87 donde se observó un haz de campo magnético que sale de ella – y que solo encontraba explicación en la existencia de un agujero negro – son parte de esa evidencia circunstancial que dibujó el camino para lograr la foto.

El tercer y último mito resuelto por el profesor, se relacionó con los elementos técnicos de la imagen. En realidad, “no es una foto. Es la reconstrucción de información parcial de lo que captaron los telescopios, gracias al uso de algoritmos que permiten una representación lo más fiel posible de la sombra del agujero”, aseguró.

Para lograr una foto del agujero negro sería necesario un telescopio del tamaño de la tierra, lo que es imposible. Por lo mismo, lo que los científicos hicieron fue “poner en línea los telescopios más eficientes que existían alrededor del mundo y captar miles de fotografías que luego se unieron por el algoritmo”, explicó Anabalón.

Dos de los ocho telescopios que participaron en el proyecto Even Horizon Telescope (EHT) están ubicados en el norte de Chile. ALMA (Atacama Large Millimeter Array) y APEX (Atacama Pathfinder Experiment) aportaron con horas de observación a la reconstrucción de la imagen que revolucionó el mundo científico.

Para el profesor a cargo de la charla, esto es muy importante para posicionar internacionalmente el nombre de Chile, teniendo en cuenta que “lo que hace que los países sean desarrollados es su cultura; y la ciencia es cultura. Que Chile haya formado parte de esto, quedará para la historia”, concluyó.

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